Desde su creación, la Fundación se basa en un alta sensibilidad social y sentido de corresponsabilidad con el desarrollo regional y del país. Su trayectoria de cincuenta y nueve años de existencia se ha transformado transitando de las motivaciones filantrópicas basadas en valores cristianos al compromiso con la sostenibilidad. Desde esta perspectiva, se identifican claramente cinco etapas marcadas por los signos sociales de cada época y la concepción del desarrollo que evoluciona inspirando a la acción.